Sistema de Acuicultura de Recirculación (RAS): Revolucionando la Cría de Peces en Tierra
¿Qué es un Sistema de Acuicultura de Recirculación?
Un Sistema de Acuicultura de Recirculación (RAS, por sus siglas en inglés) es una tecnología de acuicultura en tierra y en circuito cerrado, diseñada para criar peces en un entorno altamente controlado. A diferencia de los sistemas abiertos tradicionales, como las jaulas marinas o los estanques de agua dulce, un sistema RAS trata y reutiliza continuamente la misma agua, reduciendo drásticamente el consumo y el impacto ambiental. Es una solución moderna para la producción sostenible de pescado, especialmente para especies de alto valor como el salmón atlántico.
Las granjas RAS integran avanzados componentes de tratamiento de agua —incluyendo filtración mecánica, filtración biológica, desinfección UV y unidades de desgasificación— para mantener una calidad óptima del agua para el crecimiento de los peces. Estos sistemas son altamente personalizables y escalables, lo que los hace adecuados para distintos tipos de granjas, desde criaderos hasta instalaciones de engorde completo. A medida que la acuicultura avanza hacia métodos más responsables con el medio ambiente, la tecnología RAS se convierte en el pilar central del desarrollo de los sistemas de cultivo de próxima generación.
El papel del RAS en la acuicultura sostenible
La acuicultura en recirculación ofrece numerosas ventajas frente a la cría convencional:
Eficiencia en el uso del agua: hasta un 99% del agua puede reutilizarse dentro del sistema.
Bioseguridad: menor exposición a patógenos en comparación con la acuicultura marina.
Protección ambiental: la gestión controlada de los desechos limita la contaminación.
Flexibilidad de ubicación: el RAS puede instalarse lejos de las costas, cerca de los mercados.
Al ser sistemas terrestres, las granjas RAS permiten producir salmón y otras especies cerca de los centros urbanos, reduciendo costes de transporte y la huella de carbono en la distribución de productos del mar.
Componentes de un sistema RAS
Un sistema RAS típico incluye los siguientes procesos:
Eliminación de sólidos
Filtros de tambor o separadores de flujo radial capturan sólidos suspendidos y alimento no consumido.
Los sólidos se retiran para evitar obstrucciones y acumulación de amoníaco.
Filtración biológica
Los biofiltros albergan bacterias nitrificantes que convierten el amoníaco tóxico (de los desechos de los peces) en nitrito y luego en nitrato.
Una filtración biológica efectiva es clave para mantener niveles estables de nitrógeno.
Desgasificación y aireación
Unidades de desgasificación eliminan dióxido de carbono y gases de nitrógeno acumulados.
Sistemas de aireación y oxigenación garantizan niveles adecuados de oxígeno disuelto.
Desinfección
Sistemas de UV u ozono desinfectan el agua para controlar patógenos.
Este paso refuerza la bioseguridad y reduce riesgos de enfermedades.
Reutilización y reemplazo de agua
Se reemplaza un pequeño porcentaje (5–10%) de agua diariamente para equilibrar minerales y mantener la calidad.
Los procesos de purificación minimizan descargas de aguas residuales y mejoran la eficiencia energética.
Gestión de desechos en RAS
Uno de los aspectos más importantes de la tecnología RAS es la gestión efectiva de los desechos de los peces. Los residuos sólidos, incluidos heces y alimento no ingerido, deben retirarse continuamente para evitar el deterioro de la calidad del agua. La conversión del amoníaco en nitrato mediante biofiltros bien mantenidos es fundamental.
Algunas granjas RAS avanzadas exploran la reutilización de subproductos como insumo para otros sistemas, por ejemplo, en la acuaponía, donde las plantas se benefician del agua rica en nutrientes.
Aplicaciones en la cría de salmón atlántico
El RAS tiene el potencial de revolucionar la producción de salmón atlántico al trasladar la cría de jaulas marinas a tanques interiores. Productores noruegos han demostrado que la cría terrestre es técnica y económicamente viable.
Beneficios del RAS en el salmón:
El RAS tiene el potencial de revolucionar la producción de salmón del Atlántico al trasladar la cría de peces de jaulas marinas a tanques interiores. Los productores noruegos de salmón han sido pioneros en este modelo, demostrando que la cría de salmón en tierra es técnicamente viable y cada vez más rentable desde el punto de vista económico.
Los beneficios del RAS para el salmón incluyen:
- Control de temperatura, luz y parámetros del agua para un crecimiento óptimo.
- Eliminación de piojos de mar y otros parásitos marinos.
- Producción continua durante todo el año, independientemente de las condiciones externas.
Actualmente, granjas RAS terrestres de salmón se desarrollan en Norteamérica, Europa y Asia, con apoyo de investigación pública e inversión privada.
Impacto ambiental y eficiencia energética
- Altos requerimientos de energía para el tratamiento y circulación del agua.
- Necesidad de sistemas de refrigeración según la especie y el clima.
- El consumo energético debe equilibrarse con energías renovables para mantener la ventaja ambiental.
Aun así, el RAS reduce significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del transporte, pérdidas de alimento y la degradación de ecosistemas ligada a la acuicultura en mar abierto.
Salud de los peces y densidad de cultivo
El RAS permite una gestión precisa de la densidad de peces, la temperatura del agua y el control de enfermedades. La salud se supervisa de forma continua con sensores automáticos y revisiones manuales. Estas condiciones favorecen un crecimiento más rápido y menos pérdidas por brotes de enfermedades.
Los tanques interiores o canales están diseñados para simular condiciones óptimas, minimizando el estrés y mejorando el bienestar de los peces. Además, se aplican técnicas de vacunación y manejo de bajo estrés.
Consideraciones económicas y expansión del RAS
Aunque las granjas RAS requieren una alta inversión inicial, los beneficios a largo plazo incluyen:
Cercanía a los mercados, reduciendo costes logísticos.
Ciclos de producción predecibles y volúmenes estables de cosecha.
Posicionamiento premium como producción sostenible y terrestre.
Organismos como la NOAA y asociaciones del sector apoyan su expansión mediante fondos de investigación, asistencia técnica y políticas de acuicultura sostenible. Se espera que la tecnología RAS desempeñe un papel creciente en la seguridad alimentaria global.
Integración con acuaponía y sistemas circulares
Los sistemas de acuicultura en recirculación se integran cada vez más en modelos de economía circular:
La acuaponía combina cría de peces con cultivo hidropónico de plantas.
Los desechos de peces sirven como nutrientes para los cultivos, reduciendo fertilizantes sintéticos.
Estos sistemas mejoran la eficiencia de recursos y la sostenibilidad.
De este modo, el RAS contribuye a la producción de alimentos sostenibles, en línea con la demanda de productos de bajo impacto, trazables y producidos de manera ética.
Los sistemas de acuicultura de recirculación representan un cambio transformador en la forma de criar peces. Al crear sistemas terrestres altamente eficientes que reutilizan el agua y minimizan los desechos, el RAS ofrece una solución sostenible a los retos de la acuicultura moderna.
Con la innovación continua y la reducción de costes, el RAS está destinado a convertirse en un pilar de la producción acuícola global, especialmente para especies de alto valor como el salmón atlántico. Gracias a su bioseguridad, menor impacto ambiental y alto control del entorno, estos sistemas están redefiniendo el futuro de la acuicultura.
